Una de las prendas más fundamentales que componen la equipación deportiva de mujer para hacer running son, sin duda, los sujetadores deportivos, después del propio calzado, por supuesto. Ya de por sí los sujetadores son una prenda básica e importante en el armario de una mujer, pero cuando se trata de hacer deporte (en este caso de alto impacto) su importancia es aún mayor ¿Te gustaría saber por qué?

¿Por qué es importante usar sujetadores deportivos?

Cuando se realiza alguna actividad deportiva, los senos femeninos se encuentran en constante movimiento, sin importar el tamaño que tengan. Este movimiento es muy parecido al símbolo del infinito variando en centímetros dependiendo de la talla de cada mujer. Esta zona, que permanece en movimiento cada vez que se realiza cualquier acción durante el ejercicio deportivo, en realidad es muy frágil. En ella se encuentran las glándulas mamarias, que a su vez reposan en los ligamentos de Cooper. Dichos ligamentos, son como una especie de tabiques fibrosos que se encargan de mantener la posición normal y adecuada del pecho, y abarcan desde la clavícula hasta la fascia clavipectoral, extendiéndose hasta la dermis que recubre el pecho. Si los senos femeninos no tuvieran estos ligamentos el tejido mamario se hundiría por el propio peso y perdería su forma y contorno.

En consecuencia, si este ligamento llegara a distensarse, nunca recuperaría su estado normal y el pecho se caería. Con todo, es importante evitar todo lo posible que estos ligamentos cedan en cada entrenamiento, y por ello se crearon los sujetadores deportivos. No obstante, no todos los sujetadores deportivos son igual de eficientes y sirven para todas las mujeres. Si eres mujer y además deportista, serás consciente de ello. Tal y como nos comentan desde la tienda de sujetadores Mi cajón de Lencería, al igual que los deportivos que dependen del tipo de pisada que tengas, no todos los sujetadores valen para todas las mujeres, ya que cada mujer tiene una anatomía y unas necesidades diferentes.

tipos sujetadores deportivos

Como ya habrás supuesto, después de esta explicación, la función principal de un sujetador  deportivo (al igual que los normales) es la de sujetar y recoger el pecho para evitar movimientos que resulten incómodos y dolorosos. Por tanto, necesitarás que éste esté bien recogido evitando que se mueva al correr, saltar… por medio de un efecto de compresión. Además, si no usar un sujetador deportivo adecuado, también correrás el riesgo de sufrir lesiones del espalda al no adoptar la postura correcta, ya que si el pecho se mueve mucho se tiende a encorvar la espalda hacia delante, sufriendo dolores por la mala postura mientras se corre, por ejemplo.

Si estás buscando un sujetador deportivo que te aporte la sujeción y seguridad que necesitas, te explicamos cómo elegir un sujetador deportivo con el que se sientas cómoda y protegida.

Cómo elegir un sujetador deportivo. Consejos

Una vez entrada en materia, tendrás que elegir el material y el tejido del sujetador deportivo. Debes fijarte también en el almohadillado, teniendo en cuenta que esté fabricado con tejidos que transpiren muy bien y sequen rápido para evitar que el sudor se acumule en esta parte del cuerpo. De esta forma, los fabricantes optan por combinaciones de tejidos de microfibras y Dry-fit, que transpiran mucho mejor que el algodón y secan el sudor con más rapidez para, además, evitar irritaciones y rozaduras en la piel.

Al tratarse de un sujetador para hacer running, es preferible que los tirantes sean anchos y cruzados por la espalda. Así, disfrutarás de mayor libertad de movimiento en los brazos, evitando que los tirantes se claven en los hombros. En el caso de las costuras, elígelo con las menores posibles y que sean planas. Aunque por suerte, cada vez los hacen con confecciones más limpias para evitar las rozaduras, tanto por parte de las costuras como de los cierres y las etiquetas.

elegir talla sujetador deportivo

Antes de comprarlo, debes probártelo para asegurarte de que cubra por completo cada seno por separado para controlar mejor los movimientos y protegerlo. En cuanto a la talla, como ya sabrás cuentan con el mismo tallaje que los sujetadores convencionales: números para el contorno y letras para la copa. En consecuencia, evita aquellos modelos que hacen una diferenciación de talla pequeña, mediana y grande, estos no se adaptarán correctamente a tu pecho, tal y como necesitarás para hacer running. Al probártelo, también podrás comprobar que el sujetador deportivo se ajusta al máximo a tu contorno y copa sin llegar a generarte molestias. Si necesitas tomar medidas de contorno y copa para elegir tu talla con seguridad, puedes ver cómo elegir la talla aquí. Ten en cuenta que dependiendo de la marca, la talla podrá variar un poco, incluso de la que usas normalmente en un sujetador tradicional.

Cuando lo lleves puesto durante las pruebas en la tienda, haz una serie de movimientos para comprobar que se adapta a ti debidamente. Intenta saltar arriba y abajo, inclínate hacia delante y levanta los brazos, así comprobarás si tu pecho se mantienen en su sitio. Todas ellas determinarán el grado de sujección del sujetador deportivo que lleves puesto. Al correr el pecho femenino se mueve en tres direcciones: hacia los lados, hacia delante y hacia atrás y hacia arriba y abajo. Con lo cual una buena sujeción es determinante.

¿Cuándo debería cambiar de sujetador deportivo?

La vida útil de tu sujetador deportivo dependerá del nivel de vida deportiva al que lo hayas sometido y la intensidad del ejercicio, teniendo en cuenta que lo hayas cuidado y lavado siguiendo las indicaciones del fabricante. Los materiales que se emplean para fabricarlos pueden llegar a deteriorarse por la humedad y el sudor, ya que por mucho que estén preparados para ellos, al final acaba afectándoles.

sujetador running cambiarlo

En consecuencia, hay mujeres que comienzan a apreciar diferencias de sujeción y compresión a los 6 meses de empezar a usarlo, las hay que no lo notan hasta después de un año. Por otro lado, algunos fabricantes recomiendan su sustitución después de 72 lavados, ya que es cuando los tejidos y los materiales comienzan a perder sus características. Sin embargo, no hay una regla o norma establecida para definir cuándo cambiar un sujetador deportivo para hacer running. Por tanto, tendrás que fijarte en las señales como la pérdida de elasticidad, formación de pliegues donde no debe haberlos, tener que ajustar más de lo normal los tirantes o la pérdida de relleno.

Con toda esta información esperamos que la próxima compra de tu sujetador deportivo sea mucho más sencilla y haber acabado con los dolores de cabeza que suele generar la elección del sujetador deportivo adecuado para hacer running.