La seducción, más que un arte es un ciencia, implica una cantidad de leyes y técnicas para lograr conquistar a una posible pareja, es nuestro instinto y necesidad de reproducción lo que nos lleva a perfeccionar estás técnicas pero sinceramente la forma en que se expresa y se forma todo esto dan un desarrollo y desenlace que puede resultar muy atractivo y para el principio de cualquier pareja.

Lo bonito de la seducción es su variedad y forma de expresión, puede darse de infinitas maneras, no hay límites y todo recurso cuenta, como dice el dicho. En la guerra y el amor todo vale, y es así. El uso de cartas de amor, el lenguaje corporal, o la utilización de medios artísticos como la música, la fotografía y la poesía son ejemplos claros de seducción, así como una cena con velas, las combinaciones de todas las anteriores con una puesta de sol o incluso una simple mirada por la calle. Encontramos la seducción en cualquier situación cotidiana, ya sea de forma expresa o no.

En el procedimiento formas un recuerdo, una historia, algo que contar en las citas de como lograste emparejarte con aquella persona que te traía desquiciado, eso también es lo bonito de todo esto. Es realmente todo lo que implica, la emoción de enviar el primer mensaje, o aquel pánico en el primer encuentro, el punto es que vale la pena vivir la experiencia de seducir a quien te gusta por el sólo hecho de lo placentero que puede ser si resulta, no quedarse con las ganas ni la duda porque al final solo generará arrepentimiento y a pesar de que se pueda perder, lo que se puede ganar es mucho más, la satisfacción generada por conseguir aquello que tanto has deseado durante tanto tiempo y tanto trabajo te ha costado conseguir es enorme!

Todo está en el manejo de las emociones, en la confianza y también en la autoestima. Lo bonito de la seducción es que te permite crecer como persona y aprender más tanto de ti como de los demás personas en el proceso, te da la oportunidad de entender que seducir a alguien no es algo vergonzoso, es natural, ya que desear o querer a alguien es parte de la vida de una persona y la única forma de lograrlo es por supuesto atrayéndola y actuando para que se acerque a ti.