La primera comida del día es el desayuno, es la principal y la que mayor influencia tiene en el nivel de energía con el que nos movemos durante la jornada. Los nutricionistas recomiendan cuidar su calidad, es por ello que los alimentos que formen parte de dicho plato, tienen que ser una fuente de vitaminas y minerales que fortalezcan el organismo, principalmente, el sistema inmunológico.

La primera ingesta de alimentos en el día, influye de manera decisiva en las respuestas fisiológicas del organismo, por lo tanto, una primera comida sin los nutrientes esenciales, podría causar malestares: mareos, somnolencia, mal humor, ansiedad, etc., y a largo plazo podría desarrollar padecimientos más fuertes, como: hipertensión, diabetes, entre otros.

Los nutrientes en la alimentación son elementos que proporcionan un balance corporal importante, además del correcto funcionamiento de los órganos del cuerpo. Los encontramos en los hidratos de carbono, proteínas, grasas o lípidos, vitaminas, minerales, agua y fibra.  Una primera comida ideal, debería proveer el 25% de la energía total del día, eso significa, un rango entre 300 y 400 kilocalorías. Es fundamental, incluir cereales, lácteos y fruta para garantizar la regulación de las funciones metabólicas y el resarcimiento de los tejidos.

Nutrientes vitales que debe tener la primera comida del día

  • Cereales y derivados integrales.

Los cereales y derivados son alimentos ricos en hidratos de carbono. Los nutricionistas recomiendan que la ingesta de hidratos de carbono en las primeras horas del día, deben ser del tipo complejo, es decir, frutas, harinas integrales (de maíz, trigo o avena), panes artesanales, frutos secos y lácteos, porque aportan fibras, minerales y vitaminas. Estos son la principal fuente de energía, incluso por encima de los que pueden aportar las grasas y las proteínas.

Los cereales recomendados para la primera comida del día, son los integrales, ya que, contrario a los cereales refinados y los enriquecidos, estos conservan el salvado y el germen de trigo, lo que significa que mantienen intacto los nutrientes naturales que aportan verdadera ganancia al organismo cuando se ingiere. Los cereales integrales, poseen nutrientes como el selenio, el potasio y el magnesio, los dos últimos, son claves para combatir el cansancio. El selenio, es importante para producir enzimas antioxidantes que previenen el daño celular.

Si la opción elegida para el desayuno, es el pan, una de las recomendaciones que mayores nutrientes puede aportar a la primera comida del día, es el pan de molde integral. A su vez, los frutos secos como las pipas saladas de girasol o las pipas crudas de girasol, son una fuente importante de nutrientes, que refuerzan los efectos positivos del desayuno.

  • Las proteínas ideales para el desayuno.

Es importante recordar que en la mañana, nuestro organismo está configurado para convertir los alimentos que consumimos en energía y masa muscular, además que, esa primera comida, ayuda a la regeneración de tejidos, es por ello que las proteínas juegan un papel fundamental. Además, son esenciales para mantener activa la memoria y la capacidad de razonamiento. Entre los alimentos que contienen la proteína que necesitamos en esa primera comida del día, tenemos: huevos, leche, yogurt, queso y avena. Es importante conocer los beneficios de ingerir desayunos ricos en proteínas, para estar más conscientes de lo que significan para lograr unas condiciones óptimas de salud. Veamos algunos beneficios:

  1. Provee la energía necesaria para iniciar el día, además que mejora la concentración. Quien ingiere una primera comida, rica en proteína, suele ser más productivo física e intelectualmente.
  2. Para los que estén en rutinas para bajar de peso, un desayuno rico en proteína, acelera el metabolismo, lo que permite perder peso con mayor facilidad.
  3. Evita la gula y los niveles de ansiedad, porque las proteínas proveen los suficientes nutrientes que ayudan a impedir comer compulsivamente.
  4. Reduce el colesterol “malo” en el organismo.

Un desayuno no es completamente saludable si le falta la fruta. Esta es la principal fuente de vitamina natural, que funciona como reparador de algún tipo de desequilibrio que pueda experimentar el organismo. Por ejemplo, para una persona con resfriado, el zumo de naranja natural, mejor si es fresco, porque mantiene intacto la mayoría de sus nutrientes, como los de Cítricos Siscaret, es fundamental, ya que al ingerir el zumo de naranja, sin componente químicos, las defensas del organismo comienzan a recuperar esa parte afectada. Los nutricionistas recomiendan al menos 125 mililitros de zumo de fruta al día.

Además de las frutas cítricas, las frutas dulces ayudan a activar el organismo mediante el azúcar natural que contienen, además, que al igual que todas las demás tipos de frutas, el aporte de fibra para el sistema digestivo, es esencial. Algunas de las frutas dulces que se pueden comer en un desayuno nutritivo: papaya, pera, sandía, uva, melón, níspero, entre otras. Es importante destacar que las frutas, evitan la típica ansiedad típica de las horas de la media mañana.

  • Complementos nutritivos y saludables que sazonan la primera comida

Existen algunos ingredientes que se configuran como opciones saludables que incentivan sabores agradables en los desayunos, por ejemplo, la miel, semillas, mermeladas naturales sin azúcar. La miel, es una buena opción para reemplazar el azúcar procesado que no aporta nutrientes al organismo. Con miel se puede endulzar de manera natural, es una buena opción para complementar los panes, los jugos y las tortitas. Entre los beneficios de consumir miel en el desayuno, se puede mencionar que, protege el hígado contra los efectos secundarios de las medicinas, es un antibiótico natural y también tiene incidencia en el embellecimiento de la piel.

En cuanto a las semillas, una de las que más se recomiendan es la Chía. Esta es perfecta para acompañar las proteínas como el yogurt o el carbohidrato del desayuno como la avena. La semilla de chía, aportan hierro, calcio y contiene omega 3. También, las mermeladas artesanales de sabor natural, son una de las opciones más saludables para untar en las tostadas. Las mermeladas de durazno y níspero, son las opciones más recomendadas.