Cada vez son más los padres y madres, que vemos llevar a sus hijos en mochilas o fulares enrollados al torso, con los que llevar a sus bebés de forma similar a la de los canguros. Se trata de una forma de llevar con uno mismo su bebé, que había dejado de hacerse pero, que con los años vuelve a practicarse. De hecho, son muchos los expertos que abogan y rompen una lanza a favor de esta técnica, o más bien método de crianza.

Para muchos y muchas, el método del porteo probablemente les sea, aún, desconocido y por ello, incluso ignoren las ventajas y beneficios, que tiene para el bebé. De hecho, los hay incluso que piensan que portear al bebé debe ser dañino para la espalda del padre o la madre. Por ello, en este artículo, queremos hablar más en profundidad del método del porteo y todos sus beneficios.

¿Qué es el porteo?

El porteo, básicamente, es una forma de transportar al bebé, mientras que, además, estamos en contacto con él o ella, por medio del contacto físico. De esta forma, se consigue dar a los bebés más seguridad y tranquilidad de tenernos cerca. Además, este método ofrece múltiples beneficios para el desarrollo de los bebés. Para hacer el porteo adecuadamente, ha de hacerse en posición ergonómica.

La forma correcta de llevar a cabo el porteo, es adaptando el portabebés a la forma natural del pequeño o pequeña. Para ello, es fundamental contar con un portabebés, que se adapte y ajuste al tamaño y posición de este. A mayor ajuste y adaptación, mayor ergonomía. De la misma forma, la postura más adecuada para portear a nuestros bebés, sobre todo cuando son recién nacidos, es con la espalda en C, piernas en “m” y que la tela vaya de corva a corva y a la altura de un beso, dejando libres las vías resiratorias.

Beneficios del porteo

Al igual que el caminar, el porteo también tiene muchos beneficios tanto para el bebé como para los padres, creando una atmosfera de protección y seguridad en la que los bebés se sienten protegidos, además de ser una experiencia maravillosa, estrechando la relación entre los hijos y los padres. Por otra parte, gracias al porteo, se consigue que los bebés sean más sociables, incluyéndolos en la vida cotidiana de la persona que lo portea.

Al contrario de lo que algunos pueden pensar, el porteo favorece la buena posición del bebé. Se trata de la postura de la “ranita”, en la cual, el bebé tiene la zona del culito al mismo nivel que nuestro ombligo y su cabeza justo debajo de nuestra barbilla.

Se ha comprobado, que los bebés que disfrutan del porteo, lloran menos porque están más tranquilos y duermen, incluso, mejor. Aumentando de forma más rápida su peso corporal. Durante el porteo, el bebé se encuentra en constante balanceo. Lo cual es muy positivo para su sistema psicomotor, mejorando su equilibrio y control de la postura, ya que su cuerpo ha ido adaptándose a los movimientos del padre o la madre.

Al estar en una posición vertical, el nivel de cólicos disminuye, favoreciendo su sistema digestivo y la expulsión de gases.

De la misma forma, el porteo no sólo cuenta con beneficios para los bebés, si no, para los padres también. Gracias al porteo, los padres tienen más comodidades para cuidar y estar más cerca de sus hijos, dejándoles las manos libres para hacer otras tareas. Por otro lado, este método de crianza, se favorece la relación entre padres, madres e hijos. El hecho de tener al bebé tan cerca de los padres, genera en ellos la segregación de oxitocina y la prolactina, además de hormonas, que previenen la depresión post-parto. La seguridad y tranquilidad, de la que se hablaba antes, realmente es mutua. Los padres, también se sienten mucho más seguros de reconocer las señales de su hijo (hambre, sueño…), al llevarlos más pegados a ellos.

Si hay algo que beneficia, por encima de todo, el porteo, es la lactancia materna. La misma oxitocina, de la que hablábamos antes, favorece la subida de la leche.

Si te interesa el método del porteo y ampliar más profundamente sobre los tipos de porteadores de bebé, puedes consultar toda esta información y mucha más, relacionada con este método de crianza, aquí