El siglo XXI ha traído consigo importantes cambios en la manera en la que se comprende la vida y la lectura de los días, en vista de que el surgimiento de Internet y otras novedosas tecnologías han ocasionado transformaciones significativas y profundas a nivel social y emocional.

La incorporación de nuevas alternativas para comunicarnos más que mantener a las personas unidas, ha ocasionado que estas puedan sentirse más aisladas. Solamente hay que observar cómo los encuentros en un café se han sustituido por un chat a través de WhatsApp o un medio de mensajería de alguna red social.

Menos comunicación: más estrés y ansiedad

De este modo, aunque quizás estos factores y convulsiones sociales que han originado modificaciones en los esquemas de pensamientos, creencias e incluso en el manejo de las emociones no son los responsables o causantes de la aparición del estrés y la ansiedad, son fenómenos sociales que han contribuido a que estos padecimientos sean más comunes de lo que se espera creer.

Aunque parezca irónico, las distintas oportunidades, herramientas y recursos tecnológicos que tienen las personas para desenvolverse eficazmente en su ámbito personal y laboral, también pueden ocasionarles que se sientan muy solas o que no sepan cómo enfrentar sus problemas cotidianos.

El estrés y la ansiedad son padecimientos que si no se logran controlar a tiempo y se canalizan mediante una terapia para la ansiedad, como las ofrecidas por los psicólogos de Activital, quienes poseen herramientas y técnicas muy eficaces para combartirlas, pueden traer consigo grandes daños y alteraciones en los hábitos de vida de las personas.

4 consejos para combatir el estrés y la ansiedad

El estrés tiene diferentes niveles, pero hasta en sus manifestaciones más leves puede afectar la salud y convertirse en uno de los agentes responsables de enfermedades infecciosas, pérdida del cabello, falta o exceso de apetito, palpitaciones, entre otras.

Lo mismo ocurre con la ansiedad, que por lo general suele manifestarse ante la existencia de estrés crónico, influyendo de forma muy negativa en el desenvolvimiento de los seres humanos al tener repercusiones en diferentes ámbitos de su vida.

De tal forma, en este artículo de Asociación Arba, se explicarán algunas prácticas  que al combinarse con las debidas terapias psicológicas, pueden ayudar a combatir estas enfermedades y por consiguiente, tener una mejor calidad de vida.

1.     Analizar cuál ha sido la causa

Todas las personas al menos una vez en su vida han manifestado muestras de que están realmente estresadas, de manera que lo más usual es que estas sensaciones deberían tener una causa “justificada”.

Por lo general, los motivos desencadenante del estrés se hallan asociados a pérdidas o ausencias que para las personas pueden ser irreparables y se originan por divorcios, fallecimientos de familiares o amigos cercanos e incluso cuando se sienten abandonadas por un ser querido o son despedidas sorpresiva o injustificadamente de sus trabajos.

Cuando los individuos comienzan a sentir estrés, aunque pueda resultar un poco difícil que se hagan cargo de sus emociones, tienen que asumir qué es lo que están sintiendo y buscar dentro de sí cuál es la razón o razones por las que estas manifestaciones se pueden estar provocando.

Una vez que descubran la causa o causas desencadenantes del estrés o la ansiedad, deben canalizar si realmente poseen el suficiente valor o importancia para que actúen o se sientan de una forma que solamente va a generarles malestares e incomodidades.

La fórmula —que quizás no sea secreta, ni se trata de un consejo que haya sido obtenido de un baúl en el que están guardadas las verdades más trascendentales que existen en el mundo— consiste esencialmente en tener la capacidad de poder soltar aquello que no tiene remedio, ocupándose de arreglar o buscarle solución a lo que en verdad sí lo tiene.

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2.     Emplear la técnica de respiración profunda

Existen personas que incluso cuando se someten a terapias psicológicas en las cuales obtienen la valiosa ayuda de profesionales expertos en este tipo de enfermedades, igualmente pueden mostrar alguna sintomatología asociada al estrés o la ansiedad.

En estos casos en los que se produzcan sensaciones de estrés o la persona tenga un ataque de ansiedad, la respiración profunda es una técnica muy favorecedora que pueda dar resultados que se notarán a la brevedad.

A medida que vaya respirando, la persona se conectará con sus emociones y será capaz de calmarse y recuperar los niveles normales de presión arterial e insulina, los cuales generalmente suelen alterarse cuando se producen este tipo de episodios en particular.

Para ello la tecnología puede ser muy favorecedora y no hay que salir de casa para ver videos por Internet en los que se explique la técnica de respiración profunda en la cual hay que usar el diafragma para realizar cada una de las respiraciones en las cuales básicamente se inspira el aire, se retiene contando lentamente del 1 al 10 y luego se expulsa.

3.     Meditar

En la actualidad, las prácticas provenientes del mundo oriental han sido muy favorecedoras para que los occidentales puedan lidiar con el estrés y la ansiedad cotidiana que suele ocasionarse por asuntos laborales, de pareja e incluso por tener relaciones interpersonales tóxicas con algún miembro de la familia.

Hacer Yoga o Pilates

Alternativas como hacer Yoga o por ejemplo, practicar Pilates, pueden ser maravillosas para ayudar a que aquellos que sufran de algún tipo de estrés o ansiedad, a medida que se hacen conscientes de cuáles son las diversas emociones y sensaciones que están experimentando, aprendan a mantener un equilibrio entre su cuerpo y su mente.

El Mindfullness: permanecer siempre en el presente

Esta es una práctica que en los últimos años se ha venido usando y en las circunstancias en las cuales la persona se encuentra padeciendo estrés o ansiedad puede ser muy útil para combatirlos.

Esto se debe especialmente a que la esencia del Mindfullness se enmarca en que el presente es lo único en lo que hay que enfocarse, de allí que su precepto sea mostrar una “atención plena”: la persona tiene que aprender a ser agradecida por cada día de vida, siendo consciente y recordando que está en el presente, viviendo únicamente el aquí y el ahora.

Para saber cómo poner en práctica este entrenamiento que permite a los individuos controlar la dispersión de sus mentes que suelen merodear entre los recuerdos del pasado y los anhelos, deseos y angustias que se producen cuando estos miran hacia el futuro, estos sujetos tienen que detenerse a observar el entorno, meditar y ser conscientes de todo lo que hacen a diario. una de estas prácticas puede aprenderse en centros especializados o con la ayuda de un preparador que posea las formaciones y certificaciones que avalen su experiencia y conocimiento de estas prácticas y técnicas que suelen contrarrestar la ansiedad y el estrés de una forma evidente.

 

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Cada una de estas prácticas puede aprenderse en centros especializados o con la ayuda de un preparador que posea las formaciones y certificaciones que avalen su experiencia y conocimiento de estas prácticas y técnicas que suelen contrarrestar la ansiedad y el estrés de una forma evidente.

Además, la persona también puede buscar las meditaciones guiadas que son publicadas YouTube o diversos sitios webs, las cuales podrán ayudarlos a sentirse en calma.

Asimismo, otra de las opciones que también puede encontrarse en YouTube consiste en el Ho’oponopono, que ha sido una práctica sanadora de origen hawaiano que ha venido utilizándose desde hace 5000 años aproximadamente.

El  Ho’oponopono ayuda a que las personas sanen problemas físicos y emocionales, fundamentándose en la filosofía de que los seres humanos cargan con antiguas memorias que suelen ocasionarles dolor y sufrimiento, ayudando a que estas creencias cambien y se transformen en visiones más optimistas y positivas en torno a la realidad que los rodea.

Su práctica se basa en esta meditación, cuya práctica se basa en la repetición de las oraciones “perdóname”, “lo siento”, “te amo” y finalmente se expresa como un acto de gratitud con la expresión “gracias”.

4.     Practicar alguna actividad física

Ante el surgimiento de síntomas que estén vinculados con el estrés o la ansiedad, la práctica de actividades físicas es uno de los hábitos más recomendables que deben implementarse como parte del estilo de vida de estas personas.

Simplemente con caminar o trotar algunos minutos diarios, los individuos van a comenzar a producir de forma natural las distintas hormonas que el cerebro requiere para que la persona experimente sensaciones de bienestar, alegría y se sienta más positiva y optimista ante el curso de la vida.

En definitiva, tanto el estrés como la ansiedad deben ser combatidos antes de que puedan desencadenar otras enfermedades como la depresión que suele afectar hasta la autoestima de las personas.

Además no olvides que si bien es importante buscar el apoyo y la compañía de los seres queridos, el principal responsable de dar el paso para transformar su vida y hacerse responsable de cada una de sus sensaciones y emociones es la persona qu

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