Hablamos mucho de productos tóxicos y de personas tóxicas. Pero, también, hay objetos que son tóxicos para nuestra salud física y mental y están más cerca de lo que te imaginas. Mira la lista de abajo y sé sincero. ¿Cuántas hay en tu casa?

  1. Objetos que has dejado de usar. Como ordenadores viejos, o cualquier cosa que te has comprado de algún portal de compras en internet y ahora te parece inútil.
  2. Ropa que no te entra, no te gusta o no utilizas desde hace más de un año. Por no hablar de la ropa interior rota.
  3. Cualquier objeto roto, agrietado o rayado. Platos, espejos, floreros, ceniceros, etcétera.
  4. Cartas de propaganda, revistas y buzoneo. Los flyers que recibimos con la lista de la comida china, que amontonamos por si pedimos un sábado por la tarde.
  5. Plantas muertas o secas. Esto es un poco como empezar tu propio cementerio.
  6. Zapatos rotos, desteñidos, que nos hacen daño o que tienen la cremallera rota.
  7. Juguetes con los que nadie juega, que no funcionan o están rotos. Al no ser que estas construyendo una decoración para Halloween.
  8. Luces fundidas. En el pasillo, en alguna lámpara o la del baño.
  9. Escoba y recogedor, o fregona con tanto uso que ya ni limpian.
  10. Productos caducados, como cremas que sólo usamos una semana, medicinas, condimentos que ni sabemos como usar, y los sobres de ketchup que nos trajeron con el pedido a domicilio.

Según nos indican desde Ordenamihogar, después de identificar si hay alguno de estos objetos en nuestros hogares, el siguiente paso es reciclar, reutilizar o donarlos según el estado. Para donar, hay muchas posibilidades y seguro que podemos hacer muy felices a otras personas.  Que un objeto sea tóxico, no significa que lo será siempre y para todo el mundo. Al igual que las personas. Pero, tenemos que aprender a desprendernos de todo aquello que no debería estar con nosotros. Si nos es difícil, siempre podemos contar con un profesional que nos guíe y ayude durante el proceso.